Consejos para elegir obras de arte adecuadas

Si deseas decorar el hogar con piezas de arte, sigue nuestros consejos para elegir la obra de arte adecuada, que aporte unicidad a tus ambientes.

Consejos para elegir obras de arte

Una buena pieza de arte eleva el carácter de cualquier ambiente, confiriendo lo que la mayoría de los amantes de la decoración están buscando: sofisticación, estilo y, sobre todo, unicidad.

Sin embargo, el peso que una obra de arte detenta en un espacio hace que el efecto pueda ser completamente desastroso si no elegimos la pieza adecuada. Si estás pensando en visitar galerías para renovar tu hogar con pinturas, esculturas o alto diseño, sigue estos consejos básicos y asegúrate de hacer la elección perfecta, que refleje el espíritu de la habitación así como tu personalidad.

Cómo elegir la obra de arte perfecta

1.    Investiga. Salvo que seas un experto en arte, probablemente debas investigar un poco para encontrar el tipo de arte que más se adapte a tu estilo. Recorre las exposiciones y museos de tu ciudad, o visita galerías virtuales para conocer las principales corrientes contemporáneas y tener un panorama más definido de lo que quieres para tu hogar.

2.    Define tu estilo personal. La infinidad de obras de arte disponibles ofrece muchas opciones adaptables a tu propio estilo. Si te gusta el romance, un paisaje impresionista puede ser tu elección; si eres tradicional, quizás optes por un retrato realista; si prefieres el minimalismo, entonces la fotografía de vanguardia es una alternativa a considerar. El arte abstracto siempre es una excelente propuesta para los amantes del color y la buena energía; mientras que la escultura contemporánea es aliada de los espíritus sofisticados. Ten por seguro que eliges una pieza con la que te identificas, para que realmente la disfrutes en tu hogar y no se vea forzada.

3.    Piensa qué función tendrá el objeto artístico en la habitación. La elección concreta de la pieza de arte dependerá de qué protagonismo adquirirá en consonancia a los demás elementos de la decoración. ¿Buscas una gran pieza que cautive toda la atención? ¿O deseas un objeto pequeño que se integre a los que ya tienes? Si vas por la primera opción, recuerda que para que la obra se luzca como debe, son necesarios muebles delgados y paredes despojadas. Si solo tienes en mente una obra que complemente los accesorios, perfectamente puedes agruparla con otros objetos, siempre que mantenga armonía con ellos y el ambiente no quede sobrecargado.


4.    Elige el sitio adecuado para colocar la pieza. La gran pregunta que emerge aquí es: ¿debe el arte adaptarse a la decoración, o viceversa? Para el artista, lo ideal sería que el entorno se ajustara a la exhibición de su obra. Sin embargo, cuando se trata de decoración, la adaptación no es tan sencilla, por lo que debe hallarse un equilibrio entre la personalidad de la obra y el carácter ya existente de la decoración. El secreto para hallar un lugar propicio donde colocar la obra es probar diferentes espacios. Si la obra se ve “fuera de lugar”, entonces hay que seguir buscando hasta encontrar el espacio que favorezca naturalmente la belleza y carácter de la obra. Quizás el mejor lugar para colocarla es el más inesperado.

5. Mantén las proporciones. Por regla general, las piezas de arte grandes son acertadas para espacios y paredes amplios, mientras que las pequeñas van mejor en habitaciones de dimensiones reducidas.

6.    Ten en cuenta la iluminación y los colores. La luz natural y artificial de la habitación condicionan la manera en que se aprecia la obra plástica. Busca un lugar bien iluminado, tanto durante el día como en la noche, aunque procura que la luz del sol no dé directamente sobre la obra, paraqué no se dañe. También los colores del entorno influyen en el lucimiento de los colores de la obra. Muchas veces una pared blanca no hace lucir tanto las pinceladas de un cuadro como un buen fondo negro.

7.   Compra con previsión. Aunque suponen una excelente inversión, por lo general las obras de arte no se caracterizan por sus precios bajos. Por eso, intenta elegir una obra que mantenga su vigencia durante un tiempo prolongado, y que puedas reubicar sin problemas cuando te hayas aburrido de verla siempre en el mismo lugar. El cambio de entorno hace que la obra genere un impacto totalmente diferente, por lo que puedes prolongar la vida de cualquier pieza encontrándole un nuevo destino en otra habitación.

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